lunes, 27 de octubre de 2014

ERECTEIÓN

Dentro de la Acrópolis de Atenas (Grecia), situado en la parte norte, nos encontramos ante un conjunto arquitectónico muy peculiar, ya que no comparte las características típicas de la arquitectura clásica griega que predominaba en el siglo V a.C., el templo del Erecteión.
La obra del templo se le atribuye a Menesicles, aunque no se sabe con total certeza que arquitecto fue el encargado de ella.
El Erecteión fue construido para reemplazar el templo de Atenea Polias, que fue destruido por los persas durante las Guerras Médicas en el 480 a.C., proclamándose Atenas como vencedora. Tras la guerra, durante el gobierno de Pericles, se emprendió la reconstrucción de la Acrópolis ateniense. Menesicles, quien había construido los Propileos o puerta de acceso a la Acrópolis recibió el encargo de construir un templo en un lugar especialmente sagrado pues, según la tradición, en él se había celebrado la disputa entre Atenea y Poseidón por el patrocinio de Atenas. Además en dicho lugar se conserva el olivo que se creía que había hecho brotar Atenea y una fuente natural que había manado tras clavar Poseidón su tridente en una roca.
Poco después de su construcción, sufrió un incendio devastador aunque fue reparado rápidamente. Este no fue el único incendio que sufrió el templo, por lo tanto fue restaurado reiteradas veces, como en el época romana.
El templo del Erecteión tiene un aspecto singular, no se parece a una edificación religiosa típica griega. Esto es debido a que está muy condicionado por el terreno donde está ubicado y las necesidades rituales influyeron en su estructura asimétrica. Otro aspecto que demuestra la singularidad del templo es su planta ya que no tiene nada que ver con la planta característica de los templos griegos (rectangular). Esto se debe a que fue creado para reunir en un solo edificio varios santuarios antiguos.
El Erecteión constituye una obra de orden jónico hecha de mármol pentélico, el cual procede del Monte Pentélico y se caracteriza por tener una blancura uniforme con un ligero matiz que confiere un brillo dorado a la luz del sol. La antigua cantera está protegida por el gobierno griego y solo se usa para obtener material para la restauración de la Acrópolis. Tras sus numerosos incendios y restauraciones no se conserva demasiado bien pero se puede suponer que estaba decorado con adornos labrados y con un contraste de caliza negra y mármol pentélico.
El templo se divide en cuatro salas completadas con tres pórticos exteriores muy diferentes y a su vez orientadas hacia direcciones opuestas. A pesar de esto, el arquitecto consiguió crear un efecto armonioso desde cualquier punto de vista. En cuanto a sus pórticos encontramos uno principal con cuatro columnas altas y esbeltas y con capiteles muy elaborados, otro lateral con seis columnas en las que se pueden observar perfectamente las características del orden jónico y, por último, el pórtico de las Cariátides, caracterizado por seis columnas en forma de figuras femeninas.
 La construcción del templo sigue el esquema del estilo jónico, esto es, está formado por un entablamento compuesto por el arquitrabe, un friso corrido o de relieves continuos, y una cornisa sobre la que se apoya el techo. La techumbre del pórtico lateral y el de las cariátides es plana, mientras que el cuerpo principal del templo tiene el característico remate de frontones triangulares.
En cuanto al interior, encontramos una capilla dedicada a la Diosa Atenea, aislada de los otros espacios y precedida por un templo hexástilo. Los otros espacios están dedicados, entre otros, a Erecteo (rey por el cual el templo recibe su nombre) y a Poseidón.
El elemento más destacable del templo es el pórtico de las Cariátides. Este pórtico es curioso porque tiene seis figuras femeninas en lugar de columnas, y un entablamento jónico, con arquitrabe de tres bandas horizontales y un pequeño friso de molduras. Estas columnas en forma de figuras se conocen con el nombre de Cariátides, en memoria de las mujeres de Caria (Asia Menor) hechas prisioneras por los griegos durante las guerras contra Persia. Además, las figuras tienen un gesto sereno, hecho que recuerda a las mujeres mediterráneas que solían llevar cestas u objetos sobre la cabeza. Las mujeres soportan su peso sobre una pierna, doblando suavemente la otra, contraposto.
No se conservan los brazos de las Cariátides, pero se puede adivinar un gesto de tranquilidad, a medias entre enérgico y resignado. Se puede observar el gran trabajo del escultor en los pliegues de los vestidos, los adornos y el trenzado de los cabellos, los cuales terminan en un ábaco almohadillado creando una fantástica transición hacia el entablamento jónico.
Las cariátides del Esrecteión son atribuidas al escultor Alcámenes, discípulo de Fidias. La tribuna de las cariátides está dedicada a Pandrosia, hija del rey Erecteo. El pórtico de las cariátides se encuentra desplazado del eje central del edificio, de esta manera forma una saliente sobre la pared sur del templo, de tal forma que sus figuras femeninas dirigen su mirada hacia el Partenón.
El pórtico es inaccesible desde el exterior puesto que su alto pedestal esconde las escaleras que lo conectan con el resto del templo. Cuatro de estas cariátides están colocadas en el frente de su fachada y las dos a cada uno de sus lados. Todas las figuras del pórtico tienen las misma altura, rondando los 2’30 metros, y más o menos la misma estructura, aunque conservan pequeñas variaciones en el rostro, el peinado y los atuendos.
Durante la Guerra de la Independencia de Grecia el Erecteión quedó reducido a ruinas, lo único que sobrevivió fueron las cariátides. Desde entonces el templo ha sido reconstruido y las cariátides ubicadas en el Erecteión son réplicas. Cinco de las cariátides originales están expuestas en el museo de la Acrópolis de Atenas, donde se exhiben de manera que pueden verse desde diferentes planos, algo que no se podía conseguir en su ubicación original,  y la restante se localiza en el museo británico de Londres.

Almudena Bertolín y Gema Ponz














EL TEMPLO DE ATENEA NIKE
Nos encontramos ante una obra arquitectónica griega de carácter religioso, concretamente un templo.
En el año 449 a.C, en conmemoración a la victoria de los atenienses ante los persas en la Batalla de Salamina, surgió la idea de edificar el templo de Atenea Nike.
Su construcción fue acordada tras firmar el tratado de paz por Calias con los persas.Este proyecto fue boicoteado por su rival Pericles, el cual no permitió la construcción. Por lo tanto, el templo fue construido después de su muerte por Calícrates, uno de los constructores del Partenón. Por ello el templo de Atenea Nike fue edificado alrededor de veinte años después. En este momento, Atenas se encontraba inmersa en la guerra del Peloponeso, en la que Atenas y Esparta estaban enfrentadas.
El arquitecto tuvo que tener en cuenta el reducido espacio del que disponía para construir este templo (8m2), que se ubica a la entrada de la Acrópolis de Atenas. Este lugar solía ser muy solicitado ya que se identificaba como el núcleo urbano común. Por eso en muchas ocasiones se construye sobre ruinas de otros edificios públicos, como en el caso de este templo que se construyó sobre las ruinas del Torreón de los Propileos.
Este templo de orden jónico fue consagrado a la diosa alada  Atenea Nike, Atenea es la diosa de la guerra y Nike significa victoriosa en griego, ya que eran templos griegos politeístas y cada templo representaba a una diosa diferente.
Todo el edificio fue construido por el sistema adintelado y los materiales utilizados fueron la caliza y especialmente el mármol pentélico.
En primer lugar, el templo está construido por una planta rectangular o crepidoma, formado por cuatro escalones que reciben el nombre de estereóbatos, salvo el superior llamado estilóbato. Esta serie de escalones dan paso a un primer pórtico formado por cuatro columnas, por eso podemos decir que es tetrástilo. Estas columnas están formadas a su vez por una basa dividida en dos toros y una escocia, lo que da paso a un fuste estriado y formado a partir de tambores. Las columnas se rematan con un capitel de carácter jónico que resalta por las volutas de las que dispone. Estas dan paso al basamento que comienza con un arquitrabe liso dividido en distintas franjas; a continuación nos encontramos ante un friso corrido, decorado con colores como azul y rojo, porque si no se creía que estaba inacabado. Representa un tema mitológico sobre las Guerras médicas, concretamente representaba a Atenea, Zeus y Poseidón ayudando a los atenienses, esto era sin duda, un intento de elevar la moral de la ciudad, que en aquellos años estaba sumida en otra contienda que acabaría perdiendo, la Guerra del Peloponeso.
Carece de frontón, y en su lugar se encuentra una inscripción. Finalmente se coronaba con una cubierta a dos aguas.
En su interior, el templo quedó conformado un espacio muy reducido pero armonioso en sus proporciones. Esta planta es propia de un templo anfipróstilo en el que tanto el vestíbulo delantero (pronao), como el trasero (opistodomos) se convierten en pequeños pórticos y lo separan de la nave central una verja. La cella o sala de la diosa es cuadrada.
En su interior había una escultura de Atenea como una triunfante deidad alada, a la que habían cortado las alas para que no abandonara el lugar, procurando asegurar el triunfo a sus devotos atenienses en las guerras que fueran a participar.
En este caso la naos ha sido cerrada al exterior aunque incluye una puerta por la que solo pueden entrar en esta la casta sacerdotal.
En la parte trasera del templo, opistodomo era donde se colocaban las ofrendas para la diosa.
En conclusión la estructura, a pesar de estar hecha basándose en las proporciones humanas, expresa perfectamente las características de elegancia, estilo, proporción, armonía y belleza, utilizando elementos de corrección para evitar las deformaciones ópticas como la éntasis de las columnas, las diferentes dimensiones del intercolumio o la ligera curvatura del entablamento.
Respecto a la evolución  del templo podemos decir que el friso se ha conservado casi intacto; sólo los relieves de los lados sur y este se encuentran aún en situ, los demás, trasladados a Londres al British Museum, por Lord Elgin, han sido reemplazados por copias. El templo ha sido reconstruido en 1936 por Nikolaos Balanos porque sufrió una gran destrucción.
Para finalizar utilizaremos una cita de Miguel Ángel Buonarotti; pintor, escultor y arquitecto italiano.
“El verdadero trabajo del arte no es sino una sombra de la divina perfección.”

Cristina Blas, Ana Ibáñez y Carmen Romero

















domingo, 26 de octubre de 2014

Imágenes órdenes arquitectónicos


Órdenes arquitectónicos

ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS
Los templos griegos constituían los edificios más importantes de su cultura. Eran la morada de sus dioses y la tarea de la arquitectura era hacerlos bellos. Los griegos consideraban la belleza como el tributo a los dioses y su búsqueda como un ejercicio religioso. Los secretos de la belleza residían en las relaciones o proporciones y trataban constantemente de mejorar los materiales con los que se hacían los templos. De esta forma los templos se convirtieron en los principales ornamentos de las ciudades. Por otro lado, ya sabemos que un orden es la correcta ubicación de los elementos arquitectónicos y la correcta relación con otros, de acuerdo a determinados criterios. Distinguimos tres órdenes: Dórico, Jónico y Corintio.

ORDEN DÓRICO
La columna de orden Dórico surge de la observación de estilos de otros templos más antiguos edificados por el rey Doro, en la posteriormente región llamada Doria. En los templos de esa ciudad, progresivamente se fueron diseñando las columnas para que fueran bellas y prácticas. Se adoptó la proporción humana de un pie, su longitud era la sexta parte de la altura del cuerpo humano, fue con esta medida como construyeron un templo a Apolo que lo denominara Templo Dórico.
El dórico es el primero de los estilos arquitectónicos desarrollados por los griegos y el que emplearon para construir los edificios. El orden dórico, el más severo y masivo de los tres órdenes, se volvió el elemento más importante de la composición arquitectónica de la época y el mayor exponente de la expresividad artística en el arcaico tardío y los periodos clásicos.
El estilo tornó la forma definitiva en el siglo VII a.C. . Se siguió usando hasta el siglo II a.C. . Este orden busca dar sensación de robustez y grandeza. Cuanto más tardío, más esbelto y proporcionado es, lo que logra la armonía y belleza clásica. El Partenón es el máximo  exponente del estilo, simboliza la fuerza y la heroicidad.
En cuanto a los elementos, el orden dórico es el más austero de los tres. No utiliza basa, es decir, el fuste de la columna descansa sobre el estilóbato, que es el escalón superior del estereóbato, una plataforma con escalones cuyo borde escalonado es conocido como crepidoma. El fuste es de sección circular, corto y poco esbelto. Su diámetro no es constante por lo que produce una sensación de abombamiento en la parte central. Las dimensiones de las columnas se refieren al módulo que es la medida del radio en la base de la columna. El capitel se compone de tres piezas, una de ellas es el ábaco, que es el encargado de soportar la estructura horizontal de la construcción. Otra pieza es el equino, que se expande hacia la parte superior con un sentido de transición entre las dimensiones del fuste y el ábaco. La última parte que forma el capitel es el collarino, que es una prolongación del fuste separado por una fina acanaladura.  Además y por último, este estilo está compuesto por un entablamento. Éste, está formado por el arquitrabe que es la línea gruesa que recorre toda la alineación de columnas. Más arriba, encontraremos el friso, que está decorado por una alternancia de triglifos y metopas. Los triglifos pueden ser una reminiscencia de las cabezas de las vigas de madera que formarían el entramado estructural de encubrición. Aparentemente los observamos en vertical. Las metopas muestran bajorrelieves en diferentes temas ornamentales. Por último, para finalizar, observamos la cornisa que es la encargada de rematar el orden formando un saledizo que generalmente cuenta con una moldura de tipo cimacio.

Las obra más importante es el Partenón, situada en la acrópolis de Atenas.

ORDEN JÓNICO
                                     
Es uno de los cinco ordenes arquitectónicos (mayores: Dórico, Jónico y  Corintio y dos menores: Toscano y Compuesto –una variante del corintio-). Es originario de Asia Menor (actual Turquía) y perteneciente a la cultura griega clásica.  Este estilo fue hallado al este de Grecia y se utilizaba en las ciudades de Iona (ahora en la costa oeste de Turquía) y en algunas islas del Egeo.
El orden jónico surgió a mediados  del siglo VI A.C. en Iona, al suroeste e islas de Asia Menor, donde se hablaba el dialecto jónico.
La columna Jónica  consta de tres partes: basa (que a su vez dos elementos Toro y Escocia), fuste y capitel. Se caracteriza por las siguientes peculiaridades:
La columna va dotada de basa. Se trata de una pieza de apoyo compuesta por tres molduras: dos boceles circulares o medios toros y una escocia intercalada entre ambos. En ocasiones, esta basa se apoya a su vez sobre un plinto, pieza prismática de planta cuadrada de poco espesor. El fuste es de sección circular, y suele presentar un ligero éntasis o gálibo. Posee 24 acanaladuras o estrías separadas entre sí por finos filetes longitudinales. El tamaño total de la columna suele ser de dieciocho módulos y el del propio fuste de dieciséis. Frecuentemente, el fuste acaba en un collarino, y a la separación entre ellos se le llama astrágalo. El capitel es el elemento más representativo de este orden y se reconoce por las dos volutas o espirales con que se adorna. Forman parte del equi que se completa con otros ornamentos en forma de ovas y dardos. El capitel se remata con un estrecho ábaco rectangular. El entablamento mide generalmente un quinto del orden total. Está formado por:  El arquitrabe, que se muestra usualmente descompuesto en tres bandas horizontales superpuestas y escalonadas. El friso es una banda continua adornada con una sucesión de metopas solamente. Carga directamente sobre el arquitrabe. La cornisa coronada por el alero forma un saledizo que generalmente cuenta con una moldura de tipo cimacio.

El primero de los grandes templos jónicos, que solo duró una década antes de que un terremoto lo destruyera fue el Templo de Hera en Samos, construido entre el 570 y 560 A.C. Fue el primer santuario de los dioses.
Uno de los templos más duraderos  construidos en el siglo VI A.C. fue el Templo de Artemisa en Efeso, una de las Siete Maravillas del Mundo.
El Partenón, a pesar de que se ajusta sobre todo al orden dórico, también tiene algunos elementos de orden jónico. Uno de los monumentos  más puramente Jónico es la Acrópolis de Atenas.

Orden Corintio
El orden corintio, según la leyenda,  está inspirado en una muchacha que murió a causa de una enfermedad antes de contraer matrimonio. Su nodriza le llevaba a su sepulcro un adorno que se encontraba en un cesto de mimbre cubierto por un ladrillo para que ni los animales ni el viento pudieran tumbar el cesto, que coloco sobre una raíz de acanto. Cuando esta semilla germino, fue creciendo hasta que las hojas se toparon con el ladrillo lo que provoco que estas se curvaran, dando origen así a la forma que adoptaría este capitel, es de mencionar que este orden posee unas proporciones únicas y adornadas, la estética principal radica en su capitel.
El orden corintio es el más elegante y ornamentado de los órdenes arquitectónicos clásicos. Se atribuye su creación al escultor griego Calímaco en el siglo IV a. C.
Este orden constituye una variante decorativa del jónico, siendo empleado masivamente en la arquitectura de época helenística y romana.
Se mantiene la forma del fuste, variando sólo las proporciones, que son algo más alargadas, mientras que se cambia la estructura del capitel, que posee una forma troncocónica invertida en su centro y que se decora con dos filas de hojas de acanto superpuestas y cuatro volutas en los ángulos superiores denominadas caulículos. La ornamentación finaliza en un fino ábaco sobre el que se encuentra el entablamento, cuyo friso, liso y corrido, suele decorarse con motivos de guirnaldas y bucráneos.
Ahora describiremos sus elementos más detalladamente:
La columna va dotada de basa. Que se trata de una pieza de apoyo compuesta por tres molduras: dos medios toros o boceles circulares y una escocia intercalada entre ambos que puede ir adornada por unos listeles. También, en ocasiones, esta basa se encuentra apoyada en un plinto, que es una pieza prismática de planta cuadrada de poco espesor. El fuste es de sección circular y presenta un ligero éntasis. Se encuentra acanalado por 24 estrías separadas entre sí por finos filetes longitudinales. El tamaño total de la columna suele ser de veinte módulos y el del propio fuste de dieciséis y dos tercios. El capitel es el elemento más representativo de este orden y se reconoce por su apariencia de campana invertida o cesta de la que rebosan las hojas de acanto, cuyos tallos dan lugar a una especie de volutas o espirales (caulículos) en las cuatro esquinas. El entablamento mide generalmente un quinto del orden total. Está formado por: El arquitrabe, que se muestra descompuesto en tres bandas horizontales superpuestas y escalonadas. El friso, que es una banda continua (sin metopas ni triglifos) adornada con una sucesión de figuras en relieve. Carga directamente sobre el arquitrabe.  La cornisa coronada por el alero forma un saledizo que generalmente cuenta con una moldura de tipo cimacio.
Por ultimo he de mencionar, que una de las construcciones más destacables ejecutadas según las pautas estilísticas del orden corintio es el monumento de Lisícrates en Atenas, levantado hacia el 334 a. C.

  

martes, 14 de octubre de 2014

EL PARTENÓN

Una de las mayores obras arquitectónicas de la Antigua Grecia es el templo “El Partenón de Atenas”. Es el monumento más grandioso de la época de Pericles en el S.V.a.C., localizado en la Acrópolis de Grecia.

Los arquitectos fueron Ictino y Calícrates, también arquitecto de Atenea Niké, mientras que la decoración escultórica es obra de Fidias y sus colaboradores.

En el momento histórico en el que se construyó este templo, la ciudad de Atenas estaba en plena guerra contra los persas, y por fin lograron un sistema democrático. En este siglo destacó la figura de Pericles como gobernador del pueblo.

Intentó alcanzar el ideal democrático estableciendo sueldos para los cargos públicos.
Esta situación de democracia no es como la actual, pero en su época fue un gran paso para ellos permitiéndoles votar a la gran mayoría de la población, quedando excluidos las mujeres, los extranjeros y los esclavos.

Grecia y Atenas nunca formaron un gran imperio sino que destacan las “polis” (Estado autónomo constituido por una ciudad y un pequeño territorio). Otra de las polis más importantes fue Esparta que se regía por un sistema militar y oligárquico, en el que una minoría estaba sometida a la esclavitud.
Tras la guerra entre Atenas y Esparta, con  la victoria de esta última, supuso el fin de la superioridad ateniense y el progresivo debilitamiento de las polis a finales del S. IV.

Introduciéndonos en la construcción de este maravillosos templo podemos destacar que es de orden dórico, octástilo y períptero, con 8 columnas en el lado corto y 17 en el lado largo, es decir, el doble más uno. Se utiliza el orden dórico ya que se considera el más adecuado para una diosa guerrera. El  material utilizado fue el mármol del Pentélico.
Su planta representa las tres partes del templo griego. Primero, un pronaos, en este caso con un pórtico hexástilo de acceso. Un naos dividido en tres naves por dos filas de columnas, que alberga a la escultura de Atenea. Escultura respaldada por una columnata dórica de dos pisos. Por último, el opistódomo, al que solo se puede acceder desde el exterior a través de un pórtico hexástilo.
El diseño exterior del Partenón fue lo más destacado en la obra y no existió preocupación por el espacio interior. Su magnífica decoración escultórica, así como su tamaño es lo primero que llama la atención. La techumbre, cubierta de tejas de mármol, albergaría dos acróteras de motivo floral.
Pero realmente lo que hace especial y tan importante a este templo es que los griegos se guiaron siguiendo la proporción y la armonía a las diferentes partes del edificio con el que buscaron la belleza, basándose en que el hombre es el centro de todos las cosas (como ejemplo los Dioses tenían caracteres humanos, vicios, manías, costumbres y hasta forma humana).
Las proporciones del Partenón se basan en la utilización de un módulo matemático.
 
Para alcanzar dicha perfección realizaron unas correcciones ópticas, con la finalidad de que el receptor tuviese una buena visión del monumento. 

Dichas correcciones ópticas se tuvieron en cuenta desde el punto de vista del espectador, estas son:
-       - Se modificaron las líneas rectas paralelas, por lo que la corrección se concentra en una ligera curvatura hacia arriba del estilóbato y el entablamiento.
-       - Las columnas próximas a los ángulos se han colocado más juntas para conseguir que en la visión más periférica no se distancien.
-       - Desigualdad de los intercolumnios ateniendo a la visión angular de los espectadores.
-        -El ensanchamiento en la parte central del fuste.
-        -El síntesis, no existe una línea recta, todas son curvadas para conseguir la compensación, exageración y tensión.
-Hoy en día se sigue buscando la belleza, la perfección, el equilibrio y la armonía que la herencia cultural griega nos dejó.

La gran escultura llamada Atenea era la patrona de la ciudad y su protectora durante las guerras médicas. Está construida encrisoelefantina (oro y marfil), se situó como pieza central del templo (medía 12 metros de altura y para su elaboración se necesitaran 1.200 kilogramos de oro).
La escultura representaba a la diosa Atenea armada, sosteniendo en su mano derecha una Niké (victoria).
Ateniendo a la decoración escultórica fue realizada por Fidias y su escuela.

En cuanto a la decoración escultórica se hallaban tres espacios denominados:
Metopas donde aparecen temas de mitos y leyendas para celebrar el triunfo. El friso del Partenón representa una procesión religiosa en honor de Atenea, y por último tenemos las esculturas de los frontones que se dividían en Frontón oriental con la representación del nacimiento de Atenea y el occidental en la lucha entre Atenea y Poseidón por el dominio de Atenas.

Actualmente no nos imaginamos el Partenón con los colores originales debido al gran tiempo que ha pasado, estos colores fueron el azul representaba los triglifos, el predominio del rojo en las metopas y los frontones; la parte inferior de los mútulos además se podrá observar la parte inferior de la cornisa en azul en el que el cielo era de color azul y oro.
En cuanto a su evolución el Partenón se construyó sobre el inacabado Hecatompedón como el templo construido por los persas del que se aprovecharon algunos materiales.                            En el friso del Partenón se representaba la procesión de las Panateneas, era el festival religioso más importante que se llevaba a cabo en Atena.
Este templo tenía una finalidad culto religiosa,  pero en el interior solo podrán entrar los sacerdotes y los sacerdotisas, mientras la función de los ciudadanos era observarlo desde fuera.

El templo conservo su carácter religioso en los siglos siguientes. Fue convertido en una iglesia bizantina, una iglesia latina y una mezquita musulmana. En 1687 los turcos lo convirtieron en un polvorín (depósito de pólvora), más tarde hubo explosivos y el monumento sufrió las consecuencias.     
En los años 1801 y 1803, los ingleses se llevaron la gran parte de los detalles decorativos. Estas piezas ya nunca volvieron a su lugar de procedencia y hoy en día se encuentran en el museo Británico de Londres.                                                                                                                                       Las desgracias continuaron cuando en 1894 en Grecia ocurrió uno de los terremotos más importantes de la historia, en la actualidad siempre encontramos el Partenón rodeado de grúas ya que continúan las labores de conservación y reconstrucción.

“De tal manera brilla siempre en ellos una flor de juventud que ha preservado su aspecto del paso del tiempo. Parece como si estas obras tuviesen un soplo siempre vivo y un alma inaccesible a la vejez” Plutarco hace más de 2000 años.

El Partenón supone la perfección del templo griego, aunque sea una obra, en su concepción, bastante conservadora, ya que, aunque los griegos conocían los principios del  arco y de la cúpula, en la construcción del Partenón utiliza la columna y el dintel que tenían una antigüedad de miles de años. Los griegos no son partidarios de cambios ni novedades, sino que repiten y codifican los elementos y proporciones que interviene en la construcción de un templo, hasta dar la sensación de que el tiempo está detenido en el momento en que se había alcanzado la belleza perfecta, cuyo ejemplo más claro puede ser el Partenón.

Alejandra Lacueva y Ana Gorriz