domingo, 26 de octubre de 2014

Órdenes arquitectónicos

ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS
Los templos griegos constituían los edificios más importantes de su cultura. Eran la morada de sus dioses y la tarea de la arquitectura era hacerlos bellos. Los griegos consideraban la belleza como el tributo a los dioses y su búsqueda como un ejercicio religioso. Los secretos de la belleza residían en las relaciones o proporciones y trataban constantemente de mejorar los materiales con los que se hacían los templos. De esta forma los templos se convirtieron en los principales ornamentos de las ciudades. Por otro lado, ya sabemos que un orden es la correcta ubicación de los elementos arquitectónicos y la correcta relación con otros, de acuerdo a determinados criterios. Distinguimos tres órdenes: Dórico, Jónico y Corintio.

ORDEN DÓRICO
La columna de orden Dórico surge de la observación de estilos de otros templos más antiguos edificados por el rey Doro, en la posteriormente región llamada Doria. En los templos de esa ciudad, progresivamente se fueron diseñando las columnas para que fueran bellas y prácticas. Se adoptó la proporción humana de un pie, su longitud era la sexta parte de la altura del cuerpo humano, fue con esta medida como construyeron un templo a Apolo que lo denominara Templo Dórico.
El dórico es el primero de los estilos arquitectónicos desarrollados por los griegos y el que emplearon para construir los edificios. El orden dórico, el más severo y masivo de los tres órdenes, se volvió el elemento más importante de la composición arquitectónica de la época y el mayor exponente de la expresividad artística en el arcaico tardío y los periodos clásicos.
El estilo tornó la forma definitiva en el siglo VII a.C. . Se siguió usando hasta el siglo II a.C. . Este orden busca dar sensación de robustez y grandeza. Cuanto más tardío, más esbelto y proporcionado es, lo que logra la armonía y belleza clásica. El Partenón es el máximo  exponente del estilo, simboliza la fuerza y la heroicidad.
En cuanto a los elementos, el orden dórico es el más austero de los tres. No utiliza basa, es decir, el fuste de la columna descansa sobre el estilóbato, que es el escalón superior del estereóbato, una plataforma con escalones cuyo borde escalonado es conocido como crepidoma. El fuste es de sección circular, corto y poco esbelto. Su diámetro no es constante por lo que produce una sensación de abombamiento en la parte central. Las dimensiones de las columnas se refieren al módulo que es la medida del radio en la base de la columna. El capitel se compone de tres piezas, una de ellas es el ábaco, que es el encargado de soportar la estructura horizontal de la construcción. Otra pieza es el equino, que se expande hacia la parte superior con un sentido de transición entre las dimensiones del fuste y el ábaco. La última parte que forma el capitel es el collarino, que es una prolongación del fuste separado por una fina acanaladura.  Además y por último, este estilo está compuesto por un entablamento. Éste, está formado por el arquitrabe que es la línea gruesa que recorre toda la alineación de columnas. Más arriba, encontraremos el friso, que está decorado por una alternancia de triglifos y metopas. Los triglifos pueden ser una reminiscencia de las cabezas de las vigas de madera que formarían el entramado estructural de encubrición. Aparentemente los observamos en vertical. Las metopas muestran bajorrelieves en diferentes temas ornamentales. Por último, para finalizar, observamos la cornisa que es la encargada de rematar el orden formando un saledizo que generalmente cuenta con una moldura de tipo cimacio.

Las obra más importante es el Partenón, situada en la acrópolis de Atenas.

ORDEN JÓNICO
                                     
Es uno de los cinco ordenes arquitectónicos (mayores: Dórico, Jónico y  Corintio y dos menores: Toscano y Compuesto –una variante del corintio-). Es originario de Asia Menor (actual Turquía) y perteneciente a la cultura griega clásica.  Este estilo fue hallado al este de Grecia y se utilizaba en las ciudades de Iona (ahora en la costa oeste de Turquía) y en algunas islas del Egeo.
El orden jónico surgió a mediados  del siglo VI A.C. en Iona, al suroeste e islas de Asia Menor, donde se hablaba el dialecto jónico.
La columna Jónica  consta de tres partes: basa (que a su vez dos elementos Toro y Escocia), fuste y capitel. Se caracteriza por las siguientes peculiaridades:
La columna va dotada de basa. Se trata de una pieza de apoyo compuesta por tres molduras: dos boceles circulares o medios toros y una escocia intercalada entre ambos. En ocasiones, esta basa se apoya a su vez sobre un plinto, pieza prismática de planta cuadrada de poco espesor. El fuste es de sección circular, y suele presentar un ligero éntasis o gálibo. Posee 24 acanaladuras o estrías separadas entre sí por finos filetes longitudinales. El tamaño total de la columna suele ser de dieciocho módulos y el del propio fuste de dieciséis. Frecuentemente, el fuste acaba en un collarino, y a la separación entre ellos se le llama astrágalo. El capitel es el elemento más representativo de este orden y se reconoce por las dos volutas o espirales con que se adorna. Forman parte del equi que se completa con otros ornamentos en forma de ovas y dardos. El capitel se remata con un estrecho ábaco rectangular. El entablamento mide generalmente un quinto del orden total. Está formado por:  El arquitrabe, que se muestra usualmente descompuesto en tres bandas horizontales superpuestas y escalonadas. El friso es una banda continua adornada con una sucesión de metopas solamente. Carga directamente sobre el arquitrabe. La cornisa coronada por el alero forma un saledizo que generalmente cuenta con una moldura de tipo cimacio.

El primero de los grandes templos jónicos, que solo duró una década antes de que un terremoto lo destruyera fue el Templo de Hera en Samos, construido entre el 570 y 560 A.C. Fue el primer santuario de los dioses.
Uno de los templos más duraderos  construidos en el siglo VI A.C. fue el Templo de Artemisa en Efeso, una de las Siete Maravillas del Mundo.
El Partenón, a pesar de que se ajusta sobre todo al orden dórico, también tiene algunos elementos de orden jónico. Uno de los monumentos  más puramente Jónico es la Acrópolis de Atenas.

Orden Corintio
El orden corintio, según la leyenda,  está inspirado en una muchacha que murió a causa de una enfermedad antes de contraer matrimonio. Su nodriza le llevaba a su sepulcro un adorno que se encontraba en un cesto de mimbre cubierto por un ladrillo para que ni los animales ni el viento pudieran tumbar el cesto, que coloco sobre una raíz de acanto. Cuando esta semilla germino, fue creciendo hasta que las hojas se toparon con el ladrillo lo que provoco que estas se curvaran, dando origen así a la forma que adoptaría este capitel, es de mencionar que este orden posee unas proporciones únicas y adornadas, la estética principal radica en su capitel.
El orden corintio es el más elegante y ornamentado de los órdenes arquitectónicos clásicos. Se atribuye su creación al escultor griego Calímaco en el siglo IV a. C.
Este orden constituye una variante decorativa del jónico, siendo empleado masivamente en la arquitectura de época helenística y romana.
Se mantiene la forma del fuste, variando sólo las proporciones, que son algo más alargadas, mientras que se cambia la estructura del capitel, que posee una forma troncocónica invertida en su centro y que se decora con dos filas de hojas de acanto superpuestas y cuatro volutas en los ángulos superiores denominadas caulículos. La ornamentación finaliza en un fino ábaco sobre el que se encuentra el entablamento, cuyo friso, liso y corrido, suele decorarse con motivos de guirnaldas y bucráneos.
Ahora describiremos sus elementos más detalladamente:
La columna va dotada de basa. Que se trata de una pieza de apoyo compuesta por tres molduras: dos medios toros o boceles circulares y una escocia intercalada entre ambos que puede ir adornada por unos listeles. También, en ocasiones, esta basa se encuentra apoyada en un plinto, que es una pieza prismática de planta cuadrada de poco espesor. El fuste es de sección circular y presenta un ligero éntasis. Se encuentra acanalado por 24 estrías separadas entre sí por finos filetes longitudinales. El tamaño total de la columna suele ser de veinte módulos y el del propio fuste de dieciséis y dos tercios. El capitel es el elemento más representativo de este orden y se reconoce por su apariencia de campana invertida o cesta de la que rebosan las hojas de acanto, cuyos tallos dan lugar a una especie de volutas o espirales (caulículos) en las cuatro esquinas. El entablamento mide generalmente un quinto del orden total. Está formado por: El arquitrabe, que se muestra descompuesto en tres bandas horizontales superpuestas y escalonadas. El friso, que es una banda continua (sin metopas ni triglifos) adornada con una sucesión de figuras en relieve. Carga directamente sobre el arquitrabe.  La cornisa coronada por el alero forma un saledizo que generalmente cuenta con una moldura de tipo cimacio.
Por ultimo he de mencionar, que una de las construcciones más destacables ejecutadas según las pautas estilísticas del orden corintio es el monumento de Lisícrates en Atenas, levantado hacia el 334 a. C.

  

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