domingo, 15 de febrero de 2015

SAN PEDRO DEL VATICANO

SAN PEDRO DEL VATICANO (Planta, fachada y cúpula)

En 1503  el cardenal Giuliano della Rovere fue nombrado papa con el nombre de Julio II y durante su pontificado, que duró diez años, se diseñaron grandes proyectos para la ciudad de Roma. Su sucesor, León X, completó su obra  y durante su pontificado se traslada el espíritu del Renacimiento de Florencia a Roma con algunos autores como Bramante y Miguel Ángel.
Los Papas, al igual que el patriciado urbano de las ciudades renacentistas, empiezan a encargar obras a los artistas del momento para hacer evidente su prestigio y el de la institución que representan.
Julio II encargó que se levantara sobre el sepulcro de San Pedro un gran templo que representara a la Iglesia católica. En 1505 convocó un concurso para poner en marcha el nuevo proyecto. Según nos cuenta Vasari, el papa se inclinó por las ideas de Bramante, un arquitecto llegado de Milán,  que llevaba poco tiempo trabajando en Roma y además era ajeno al grupo de artistas florentinos que rodeaban a Julio II. 

PLANTA
El papa Julio II encarga a Bramante una nueva basílica que estuviera acorde con el nuevo gusto renacentista. Este proyecto debía de estar basado en el nuevo ambiente humanista.
Bramante comenzó las obras en 1506; como buen renacentista, aplicó una planta de cruz griega, ésta estaba inscrita en un cuadrado. En el centro se levantaba una gran cúpula. Esta planta se caracteriza por tener una cruz con cuatro brazos, con bóvedas de cañón, se abrían cuatro ábsides por los cuales se podía acceder al templo. En las esquinas colocó cuatro torres cuadradas. Todos estos elementos geométricos nos hacen ver la perfección que se debía de buscar a través del arte.
En el centro se abría una gran cúpula sobre la tumba del apóstol. Este realizó un proyecto en el cual quería descargar el peso levantando otras cuatro cúpulas más pequeñas. Finalmente, solo se construyeron dos de ellas, cuando las obras fueron dirigidas por Vignola.

La muerte de Bramante hizo que se ofreciera la obra a Miguel Ángel quien dará a la basílica parte de su aspecto actual.
Varios arquitectos, entre ellos Rafael y Sangallo, prosiguieron con el proyecto pero, todos ellos abandonaron el estilo de Bramante. Lo sustituyeron por una planta de cruz latina.

En 1546, se le encarga un nuevo proyecto a Miguel Ángel Buonarrotti. Este retomó la idea de la cruz griegay además levantó una enorme cúpula.
Carlos Maderno en el S. XVII acabó transformando el proyecto de Bramante y Miguel Ángel, regresando nuevamente a la cruz latina, prolongado las naves hacia los pies y dándole la forma definitiva.

LA FACHADA
Carlos Maderno fue el arquitecto que edificó la fachada de la basílica de San Pedro del Vaticano. Este al principio de su carrera viajó a Roma para trabajar con su tío Doménico  Fontana, más tarde viajó a Nápoles donde paso a ser un maestro independiente.
En 1606 fue nombrado arquitecto de San Pedro, pero en esta fecha aún quedaban restos de la primitiva basílica Constantina del siglo IV. Dichos restos fueron demolidos y Pablo V que había sido nombrado Papa recientemente convocó un concurso para ver quien diseñaba el mejor proyecto para esta fachada y finalmente fue elegido el de Maderno.
Dos años después de la construcción de la nave comenzó la construcción de la fachada que duró desde el año 1607 hasta el año 1614.
La fachada es de estilo clásico y los materiales utilizados para su construcción son piedra travertina, fragmentos de granito, mármol de carrara y otros materiales. Las medidas de esta fachada son 115 m de ancho por 46 m de altura,  por lo que se caracteriza por la horizontalidad.
Respecto a la estructura podemos diferenciar dos niveles; el inferior compuesto por columnas y pilastras de orden corintio, y en el superior pilastras de este mismo orden.
En el primer nivel podemos dividir la fachada en cuatro cuerpos, los cuales van adelantándose progresivamente desde los extremos hasta el cuerpo central.
El cuerpo central posee tres puertas, la central es adintelada y más alta y ancha que las laterales. Sobre ella encontramos un vano con arco de medio punto y un balcón. Sobre cada puerta lateral se encuentra un vano con arco de medio punto.
En el segundo cuerpo encontramos una puerta a cada lado, las cuales son adinteladas y sobre ellas se encuentra un vano con arco de medio punto y un balcón.
El tercer cuerpo se encuentra enmarcado por columnas del mismo orden que los anteriores. Cada una posee un nicho inferior con un frontón curvo y otro superior con un frontón triangular y un pequeño balón.
En el cuarto cuerpo encontramos una bóveda de cañón y sobre esta un vano adintelado con frontón curvo. Sobre el entablamento encontramos una inscripción conmemorativa “En honor del Príncipe de los Apóstoles, Pablo V Borghese Romano Pontífice Máximo año 1612, año séptimo de su pontificado”
En la parte superior encontramos vanos cuadrados adintelados situados entre pilastras.
Coronando el ático se ubica una balaustrada en la que hay 13 estatuas gigantes de Bernini, de 5,7 m de altura, que representan a 11 de los Apóstoles. También encontramos en las esquinas dos relojes añadidos en 1785.
Cuando se estaba finalizando la fachada, el Papa decidió modificar la traza de Maderno levantando campanarios en ambos extremos. Cuando esta se amplió se localizó se localizaron aguas subterráneas haciendo imposible que los cimientos pudieran soportar el peso de las torres.
La fachada de la basílica fue restaurada en 1999, se trató de la restauración más importante. Esta se puede dividir en tres fases: La primera se centró en la parte externa de la fachada, la segunda en la parte semicentral y la tercera en la parte central.
La fachada sufre las consecuencias de la contaminación atmosférica y de las vibraciones aunque ya se han tomado medidas para paliar estos problemas.
Después de observar las características de esta fachada podemos situar esta obra en la etapa del Barroco.

LA CÚPULA
La gran cúpula de la iglesia de San Pedro del Vaticano se empezó a construir en el año 1546 bajo el proyecto que llevo a cabo Miguel Ángel, inspirándose en la cúpula realizada por Brunelleschi en La catedral de Santa María de Fiori, durante el papado de Pablo III. En 1564 cuando la cúpula estaba construida hasta la altura del tambor, Miguel Ángel murió y el proyecto quedó parado.
Tras 24 años, durante el papado de Sixto V, se ordenó a Giacomo della Porta y Domenico Fontana  (discípulos de Miguel  Ángel) continuar con la construcción de --dicha cúpula.  Estos elevaron la cúpula 7 metros y en tan solo 22 meses, en 1590, la cúpula fue finalizada.
Esta cúpula está situada sobre el altar mayor y los restos  del Apóstol San Pedro. Esta se encuentra sobre un tambor que la sustenta. Este tambor está reforzado con contrafuertes a los que se les añade pares de columnas de orden jónico y fuste liso como elemento decorativo, y entre estos contrafuertes es ocupado el espacio por un vano con un frontón triangular o curvo alternándose entre  los distintos espacios.
La cúpula tiene 42 m de diámetro en el interior, 59 m de diámetro exterior y 136 m de altura. En la parte superior se encuentra una claraboya de 17 m de altura.
En el exterior, dicha cúpula destaca por su grandiosidad. Esta remarca su verticalidad con nervios,  los cuales nacen desde las columnas pareadas y recorren toda cúpula. También se encuentran vanos a lo largo de todo el casquete de la cúpula  situados en tres franjas horizontales de forma simétrica.  En la cima, una claraboya con un tejadillo a un agua y un crucifijo coronan la cúpula.
La parte interior de la cúpula está decorada con mosaicos de Giusseppe Cesari que representan distintos santos en la gloria celestial, estando representado Dios en la linterna de la cúpula. En la base de la cúpula se ve a modo de cinta, una inscripción que dice: “Tu eres Pedro, y sobre esta Roca edificaré mi iglesia, y te daré las llaves del cielo”.
La fijación de esta cúpula se lleva a cabo con pechinas decoradas con signos tetramorfos.
Esta cúpula sirvió de modelo para otras obras como la cúpula de Saint Paul en Londres o la de Les Invalides en París.
Actualmente esta cúpula es símbolo de la iglesia de Roma y el “faro” que guía a miles de peregrinos cristianos.





No hay comentarios:

Publicar un comentario