jueves, 19 de febrero de 2015

SAN SEBASTIAN DE BERRUGUETE

Nos encontramos ante una escultura de bulto redondo que representa a San Sebastián, un mártir del S.III que fue ejecutado en su segundo enfrentamiento contra el emperador Maximiano.

El retablo del convento de San Benito fue mandado esculpir por los benedictinos de Valladolid que contactaron con Berruguete tras su llegada de Italia. Fue tallado y montado entre 1527 y 1532.

Berruguete tiene un estilo muy particular, nervioso, donde la pasión y el movimiento se desatan, quitando importancia a la perfección para dársela al dramatismo.
Este recibió influencias de grandes artistas como Donatello, Leonardo y Miguel Ángel durante su estancia en Roma, esto le permitió participar en la gestación del movimiento Manierista que consiste en el alargamiento de la figura, la tensión desenfrenada, violentas contorsiones, la inestabilidad...

Tras su vuelta a España, Berruguete realizó las creaciones más geniales: el retablo de la Mejorada de Olmedo y el Retablo de San Benito el Real de Valladolid.
Los benedictinos contactaron con este ya que, deseaban modernizar la iconografía religiosa e introducción las novedades renacentistas. Como podemos encontrar en las obras de Donatello, en los esclavos de Miguel Ángel y en los desnudos de las tumbas de los Medici en Florencia.

Esta obra esta tallada en madera, ricamente policromada y abundante dorado. Estas obras talladas en madera se cubrían con varias capas de yeso y pintura y luego se le da un lustre especial para dar color y textura para que se asemeje a la piel humana. De este modo se contribuye a aumentar el gusto hispano por la madera como material inmejorable para las obras religiosas.

Las figuras de Berruguete pueden llegar a ser la definición perfecta del sentimiento de angustia espiritual. Esta angustia es representada a través de expresiones ausentes o doloridas (boca abierta, ojos oblicuos, apretando entrecejo). En esta escultura llamada San Sebastián, sabemos que su angustia se debe a su ejecución.

San Sebastián aparece adherido a un tronco, al cual se adapta su figura, este es un claro ejemplo de la postura inestable típica de las figuras de Berruguete. Esta postura es conocida como la Forma Serpentinata, característica del Manierismo Italiano, esta se caracteriza por dar forma de “S” a las figuras, esta debe ser contemplada desde varios puntos de vista y no solo desde uno, podemos decir además que esta es una extensión del contraposto de la Antigüedad Clásica.

El desnudo del cuerpo humano está completamente conseguido y los ropajes, finos y adheridos a la anatomía del cuerpo, refuerzan el dinamismo de la figura.

Como ya hemos nombrado antes, esta escultura presenta una enorme abundancia de oro aplicado en ropajes, cabellos, objeto, fondo… que ayuda a lograr el efecto sobrenatural de lo representado.
Berruguete fue considerado uno de los máximos exponentes de la Escuela de Valladolid en el siglo XVI, fue tan famoso en Castilla como Miguel Ángel en Italia ya que fue el primero en traer a la escultura y pintura española el aire del cinquecento manierista italiano.

Las obras de este fueron una referencia para los artistas del Renacimiento, trajo de Italia una nueva manera de expresar el arte. El Barroco en España se vio influenciado ya que el tallado en madera y la policromía eran usados exclusivamente en la escultura religiosa, como podemos observar en los retablos y los pasos procesionales.

Actualmente, se encuentra en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Este fue retirado del retablo y expuesto en dicho museo.

Ana Ibáñez, Carmen Romero y Cristina Blas.




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